Los depósitos bancarios, que habían aparecido como la gran alternativa de ahorro gracias a la guerra del pasivo que estaba llevando a las entidades financieras a ofrecer intereses por las nubes, se acaban de encontrar con un gran rival, como son los bonos al 6% ofrecidos por Autopistas del Atlántico (Audasa).
Unos bonos al 6%, que, aunque ya terminaron su emisión este pasado 25 de mayo, ofrecen un camino para nuevas emisiones tanto de la propia Audasa como de compañías similares que quieran financiarse a través de los ahorradores, habida cuenta de la falta de liquidez de las entidades financieras.
Y es que estas obligaciones a 10 años, con el 6% anual, superaban cualquier tipo de rentabilidad que pudieran ofrecer los depósitos bancarios, además de disponer de grandes ventajas fiscales, mucho más interesantes que el elevado porcentaje que tienen que pagar los intereses de los depósitos.
Unas ventajas fiscales que pasan por una retención del 1,2% de los intereses generados por el dinero invertido en estas obligaciones (mucho más bajos que el 19% habitual de los depósitos bancarios), amén de la deducción del 24% en el IRPF, como consecuencia de la ley de 10 de mayo de 1972, sobre construcción, conservación y explotación de autopistas en régimen de concesión.
Es decir, que de cada 1.000 euros invertidos los obligacionistas obtendrán 60 euros anuales, de los cuáles se les retendrán 0,72 euros, como consecuencia del 1,2%. Pero luego, al realizar la declaración de la renta del año siguiente, podrán desgravarse un total de 3 euros, con lo que, al final, salen ganando en términos impositivos.
Ahora, habrá que esperar a nuevas emisiones de esta concesionaria de autopistas, o de otras que puedan optar por esta fórmula de financiación, que dejan por los suelos la tremenda rentabilidad que estaban ofreciendo los depósitos bancarios últimamente, lo que demuestra que siempre hay una opción mejor, por muy buena que parezca la que estamos tomando.
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