
Es algo inevitable, basta con que una entidad financiera se encuentre en problemas para que los ahorradores comiencen a temer por su dinero, especialmente por sus depósitos, y para que se lancen a averiguar que es lo que va a suceder con ellos en el futuro más inmediato.
Y en ese sentido, el caso de la CAM ha sido paradigmático, ya que nos hemos encontrado con una entidad de que la que ya se intuía que andaba con problemas en los últimos meses, pero que una vez que ha pasado a situación de intervención judicial, ha iniciado todo un proceso de lavado de ropa sucia que no parece tener fin.
Sin embargo, como bien se ha adelantado a recordar el Banco de España, los ahorradores pueden estar perfectamente tranquilos ante la situación de la CAM, ya que todos los depósitos en la entidad valenciana, así como en todas las entidades a nivel europeo, están garantizados hasta los 100.000 euros.
Es decir, que todo aquel ahorrador que cuente con un depósito en la CAM recibirá el dinero que tenga depositado, independientemente de que la entidad pueda llegar a quebrar, escenario prácticamente imposible, ya que el Estado cubriría este depósito hasta un total de 100.000 euros.
Eso sí, los ciudadanos que tuvieran depósitos por encima de estos 100.000 euros perderían dinero, ya que el Estado sólo les cubriría hasta este límite, perdiendo el exceso que pudieran tener depositado sobre esos 100.000 euros. Aunque, evidentemente, el volumen de ahorradores con depósitos tan elevados es mínimo.
En este sentido, el sistema financiero español vuelve a confirmar su buen estado de salud, no ya tanto por la fortaleza de las entidades, que también, sino por los mecanismos de garantía orquestados a través del Banco de España una vez que sufrimos la situación del caso Banesto a principio de los años 90.
|
|