Casi la mitad de los ahorros financieros en España se encuentra en forma de depósitos bancarios, según los datos ofrecidos por Inverco y el Banco de España. Concretamente, a diciembre de 2010 los depósitos bancarios protagonizaban 860.000 millones de euros, lo que supone el 48,5% del ahorro total de los españoles.
Este porcentaje se ha incrementado en diez puntos porcentuales con respecto al comienzo de la crisis, en 2007, cuando los depósitos bancarios sólo suponían el 38% del total del ahorro financiero de los españoles, principalmente por la seguridad que este tipo de productos financieros ofrecen a los ahorradores.
De hecho, este 48,5% supone el mayor porcentaje de los depósitos bancarios sobre el ahorro financiero total de los españoles, desde hace más de once años, y responde a la campaña de captación de fondos del mercado minorista por parte de las entidades financieras, al tener el mercado mayorista cerrado.
Una cifra que debería de crecer con los datos de los primeros trimestres de 2011, cuando se ha recrudecido la guerra del pasivo y los bancos y cajas han proseguido con su estrategia de ofrecer depósitos bancarios por encima de un valor sostenible, garantizando rentabilidades entorno al 4%.
El total del ahorro financiero de las familias españolas ascendió en un 0,5% con respecto al año 2009, lo que da muestras de cierta recuperación en el entorno económico general, más allá de posibles casos de problemas puntuales en determinadas familias como consencuencia de los elevados datos del desempleo.
Ahora habrá que ver la evolución de este porcentaje una vez que el Gobierno haya decidido poner fin a la guerra del pasivo mediante un incremento en las aportaciones al Fondo de Garantía de Depósitos para todas aquellas entidades que excedan un tipo de interés que pueda entenderse como eficiente, desde el punto de vista de la sostenibilidad en el medio-largo plazo de la propia entidad.
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