Oct 11

A raíz de los últimos escándalos que se han venido repitiendo en el sector de las Cajas de Ahorro españolas, con los consejeros que llevaron a las entidades a la ruina saliendo por la puerta de atrás pero con indemnizaciones millonarias, fuera de toda lógica económica y carentes de toda ética personal, el Banco de España ha pasado a estar en el ojo del huracán.

Y es que muchos agentes económico y sociales comienzan a preguntarse por la labor que está llevando a cabo el máximo organismo de supervisión financiera al no haber sido capaz de evitar estos desmanes producidos en estas entidades financiadas, en gran parte, por dinero público y con políticos y sindicatos en sus Consejos de Administración.

El último escándalo ha sido el de la CAM, pero a éste le han precedido otros, como el de NovaCaixaGalicia, y el de CCM, siendo probable que en los próximos meses nos enteremos de alguno más. Escándalos, todos ellos, con un denominador común, como es el de Consejeros que se incrementan el sueldo los días previos a la intervención judicial o a la fusión con otras entidades, de manera que blindan su posible salida.

No podemos olvidar que la indemnización es siempre un porcentaje del sueldo que se disfrute, por lo que al incrementarse el sueldo de manera fraudulenta antes de que se produzca la intervención, consiguen que su indemnización esté blindada ante posibles modificaciones posteriores.

El problema es que el Banco de España debió de estar vigilante a esta situación y debió controlar a su debido tiempo las percepciones salariales de estos consejeros que se han aprovechado de la buena voluntad de los ciudadanos que siguen dispuestos a ayudar a sus entidades financieras para obtener un beneficio en el medio-largo plazo.

Y lo que más ha llamado la atención a la opinión pública es que Miguel Ángel Fernández Ordoñez, Gobernador del Banco de España, se hubiera dedicado durante tantos y tantos meses a dar lecciones de como salir de la crisis, cuando él mismo no era capaz de ejecutar la labor encomendada de manera correcta.

¿Y tú qué opinas? ¿De quién es la culpa de los escándalos de las cajas?

 

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