Las entidades financieras siguen a la caza del dinero minorista para solventar su situación de apalancamiento y poder liberar algo su falta de liquidez, y ello, bajo la fórmula de la guerra del pasivo, ha llevado a que con datos del mes de junio hayan acumulado hasta 79.000 millones de euros más que hace un año.
Esto supone un incremento del 7,4% en el pasivo recaudado, lo cuál está demostrando que la estrategia de las entidades financieras de apostar por altas rentabilidades para hacer que los depósitos bancarios fueran atractivos está resultando como muy eficiente.
Sin embargo, esta captación de recursos no se está utilizando para la concesión de créditos, como denuncian las organizaciones de consumidores, ya que las entidades financieras están guardando el dinero que obtienen vía depósitos bancarios para cuadrar sus balances y poder seguir avanzando sin problemas por el vía crucis de la crisis económica y financiera.
Aún así, y a pesar de estos buenos datos en cuanto a dinero captado de los ahorradores, lo cierto es que los resultados de los bancos y cajas españoles se está resintiendo de manera clara, con una caída del 17,2% de los beneficios en junio de 2010, con respecto al año anterior.
Ello hace pensar a los analistas del sector financiero que los bancos y cajas españoles no van a apostar por el crédito en lo que queda de año, y muy probablemente tampoco durante el año 2011, porque preferirán guardar liquidez ante los elevados riesgos a los que se enfrentan en caso de prestar dinero.
Y es que no podemos olvidar que la morosidad, como consecuencia, y el desempleo, como causa, siguen afectando de manera muy importante a la sociedad española, y que hasta que no se ajusten estos parámetros poco o nada harán las entidades financieras, que seguirán guardando su liquidez a la espera de tiempos mejores.
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