Oct 25

Justo ahora que la guerra del pasivo parecía volver por sus cauces habituales nos aparece la guerra de los pagarés como una alternativa a la que nos tenemos que aferrar, porque las entidades financieras parecen haber encontrado en esta figura financiera un vía de escape ante las penalizaciones a las que se ven sometidos por los depósitos bancarios tradicionales.

Y el ejemplo más claro es el Banco Popular, que tras haber dinamitado el mercado con su depósito Gasol, ahora que éste llega a su fin lanza sus pagarés agresivos en busca del mercado inicial para poder mantenerlo en el medio-largo plazo. Estos pagarés ofrecidos por el Banco Popular ofrecen un tipo de interés del 3,65% a 12 meses, con lo que se acercan en gran medida al interés que venían ofreciendo en sus depósitos bancarios.

La inversión mínima para estos pagarés del Banco Popular será de 5.000 euros, y con el tipo de interés que ha fijado mejora el tipo ofrecido por el resto de entidades financieras, que hasta ahora se habían movido sobre el 3,50%, con lo que nos encontramos con una mejora sustancial.

Sin embargo, no podemos olvidar que los pagarés son más ventajosos para las entidades que para los clientes, ya que a las primeras les salva de tener que pagar la penalización del Fondo de Garantía, pero a los segundos les resta la garantía de hasta 100.000 euros que este mismo fondo aporta.

Hay que recordar que en el caso de que la entidad emisora del pagaré entrara en dificultades económicas graves, el cliente no tiene ninguna posibilidad de recobrar su dinero, más allá de los mecanismo que tenga previstos la propia entidad financiera, con lo que contienen un riesgo inherente que debe de ser tenido en cuenta a la hora de decantarse por esta oferta de pagarés que ahora parece empezar a ponerse de moda.

Deja una respuesta